Es un loco quien su mal achaca a otro.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Abril, deja las viñas dormir.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
La necesidad hace parir hijos machos.
Fray Modesto nunca fue prior.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
En casa del herrero, martillo de palo.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
La virtud es de poco sueño.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
A la hija casada sálennos yernos.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Que no llegue la medicina cuando el enfermo ya se murió.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Ocioso y lagarto, no mueren de infarto.
Al acebuche no hay quien le luche.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Riqueza vieja es la nobleza.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Hablar poquito, y mear clarito.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Va como honda que lleva el diablo.
La lengua unta y el diente pincha
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Madre holgazana cría hija cortesana.
No hay que conejear sin perros.
Haber de todo, como en botica.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Cabra coja, no tenga fiesta.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
El que presta, a pedir se atiene.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
El que tiene boca, se equivoca.