Hazte responsable de tus actos.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El amor no quiere consejo.
Quien más tiene, menos suelta.
Ninguno tan pobre muere que más no naciese.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Pan ajeno, caro cuesta.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Para un madrugador, uno que no duerma.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Agua en Agosto quita aceite, pan y mosto.
El joven armado y el viejo arrugado.
Cada día trae su propio afán.
Hasta los animales se fastidian.
Mano de santo cura como por encanto.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Carta echada, no puede ser retirada.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Libro cuya lectura no te mejore, quizás te empeore.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Bueno está lo bueno.
El que mucho abarca, poco acaba.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
A dos palabras tres porradas.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Bebe para olvidar, pero no te olvides de pagar.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Quien está ahíto, no tiene el apetito.
Quien no quita gotera, hace casa entera.
El hombre propone y Dios dispone.