Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
Más pija que el Don Bosco.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
La buena obra, ella misma se loa.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
De ninguno seas muy compañero.
Para alcanzar, porfiar.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Suerte, y al toro.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
La traición place, más no el traidor que la hace.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
No metas a tu casa a quien te sacara de ella.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
La palabra emitida no puede recogerse.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
El pan es freno del vino.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Quien mal padece, mal parece.
De padres asientos, hijos taburetes.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Cuando un hombre retrocede es para retirarse. Cuando una mujer retrocede es para coger carrerilla.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
En ningún apostolado falta un judas.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
variante: Café hervido, café jodido.
Para una vez que maté un perro, "Mataperros "me pusieron.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
A la vejez, cuernos de pez.
Donde hay confianza, da asco.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.