Aceituna cordobí para boca toledana no vale un maravedí.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
Agua estancada, agua envenenada.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Una abeja no hace colmena.
Da y ten, y harás bien.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
El que bien te quiere no te engaña.
Más vale un hoy que diez mañanas.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Padecer por amar, no es padecer, que es gozar.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Aire colado, a muchos ha matado.
Ser bueno, a veces no es tan bueno.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Un hombre puede lo que sabe
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Nunca falta un borracho en una vela.
La miseria pronto alcanza, a quien despacito avanza.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Lo que está por pasar pasará.
El corazón engaña a los viejos.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Nadie da nada a cambio de nada.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
La barriga llena da poca pena.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
A causa perdida, mucha palabrería.