Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
El sol sale para justos y pecadores.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
La Luna de Enero y el amor primero.
El miedo no anda en burro.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
De mala sangre, malas morcillas.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
A casa de tu tía, entrada por salida.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Calor de paño, jamás hizo daño.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
En boca cerrada no entran moscas.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
No le pidas peras al olmo.
Los de Morón como son, son.
De padres gatos, hijos michinos.
En materia de dinero, no hay compañero.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Beberás y vivirás.
En larga jornada, la leve carga es pesada.
El dedo malo, se corta y se vota.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Más corre un galgo que un podenco.
Dame venta y te daré cuenta.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
No ensucies el agua para después tomártela.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.