Para uno que madruga otro que no duerme.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Ofrecer el oro y el moro.
Julio calorero, llena bodega y granero.
El buen vino resucita al peregrino.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
De lo vedado, un solo bocado.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Más vale bien amigada que mal casada.
Buen abogado, mal cristiano.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
Ser amable es ser invencible.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
El que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.