Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Su ladrido es peor que un mordisco
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Para los desgraciados se hizo la horca.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Músico pagado no toca bien.
Agua estancada no mueve molino.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
Esa pregunta ni se pregunta.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Un deportista más, un delincuente menos.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Copas son triunfos.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
Buena muerte es buena suerte.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.