El que parte y reparte toca la mejor parte
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Cuando el pobre lava, llueve.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Cuando estamos buenos, damos consejos a los enfermos.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Perro viejo no ladra en vano.
Trabajo en domingo no da fruto.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
El vino comerlo, y no beberlo.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Después del gusto, que venga el susto.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El que vende un caballo es porque patea.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
Amistad que murió, nunca renació.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Borrón y cuenta nueva.
Quieres más o te guiso un huevo.
Bondad con hermosura, poco dura.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Con promesas no se cubre la mesa.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Del mal, el menos.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Hasta el "vivo" más ufano, cae a veces de marrano.
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
La hambre no tiene aguante.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.