El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Vale más saber que tener.
Cada mochuelo, a su olivo.
Quien aprisa asa, quemado come.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Le salió el tiro por la culata.
A hurón cansado, madriguera nueva.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
A quien le dan pan que no coma.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Bonito era el diablo cuando niño.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Cuando no aprovecha la fuerza, sirva la maña y la cautela.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Dios nos coja confesados.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Hace más el que quiere que el que puede.
¿Qué culpa tiene la estaca, si el sapo salta y se estaca?
Amor comprado, dale por vendido.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Músico pagado no hace buen son.
Dar limosna no empobrece y para el cielo enriquece.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
El hombre nació para morir, es mortal.
Acertó a mear el buey en la calabaza.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Bebes vino, no bebas el seso.
A la hija mala, dineros y casalla.
Tirar la piedra y esconder la mano.