El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Lo que es bueno para el bazo, no lo es para el espinazo.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Bestia alegre, echada pace.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Del monte sale, con que se arde.
El dinero corrompe al hombre.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Irse de picos pardos.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Perro viejo no caga en el trillo.
El que tiene el culo alquilado, no puede sentarse en él.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Al mal año, tarria de seda.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Mucho gana quien no Juega.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Gitano no saca la suerte a gitano.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Inflama más la comida que las musas
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Cada cual se cuelga lo que mata.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
No quieras nunca buenos comienzos.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?