No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
O errar o quitar el banco.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Por puerta abierta ladrones entran.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Supo por donde entró, no por donde salió.
Te están dando Atol con el dedo.
Te ocultas tras una red y crees que ninguén te ve.
Te voy a dar más cera que la que arde.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.