Estar como caimán en boca de caño.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El yerro encelado, medio perdonado.
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Tronar como un arpa vieja.
A jugar y perder, pagar y callar.
Dinero guardado, barco amarrado.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Dar un cuarto al pregonero.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Matar dos pájaros de un tiro.
Ganar, poco vale sin guardar.
¿Mirón y errarla?.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
La ocasión asirla por el guedejón.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Hablar con lengua de plata.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Artero, artero, más non buen caballero.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Soñar no cuesta nada.
Pájaro mal nacido es el que ensucia en su nido.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Hablar por la boca del ganso.
Ofrecer el oro y el moro.
De los celos, se engendran los cuernos.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Más barato es cuidar que edificar.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Hacer algo de cayetano.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
De tal colmena tal enjambre.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
Querer es poder.
El que espera desespera.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.