Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Dar y tejer es buen saber.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Quien al molino va, enharinado saldrá.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Llenarle la cuenca a alguien.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Bien sabe el picar, por el gusto de arrascar.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Para ganar, forzoso es trabajar.
Hacer un hueco para tapar otro.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Para prosperar, madrugar.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Pedir más es avaricia.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Quien se quemare, que sople.
A diente cogen la liebre.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Querer matar dos moscas de un golpe
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
Gallina que canta, de poner viene.
Deja al menos un huevo en el nido
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Escatimar y dar a putas.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Quemar la casa para cazar el ratón.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Navarro, ni de barro
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
El necio dispara pronto sus dardos.