Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Burro suelto del amo se ríe.
Canta zurrón, canta, si no, darte he una puñada.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Darle a uno mala espina.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Dijo la sartén a la caldera: "Quítate allá culinegra.".
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Dos no discuten si uno no quiere.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
Dos no riñen si uno no quiere.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El día que no escobé, vino quien no pensé.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.