Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Amores reñidos, los más queridos.
Abriles y condes, los más traidores.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Cuentas claras, amistades largas.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Sientate en la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo.
Los celos son malos consejeros.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Riña de amantes, agua referescante.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.