Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Orden y contraorden, desorden.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
La envidia es carcoma de los huesos.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Componte para el marido y no para el amigo.
El que demonios da, diablos recibe.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Las armas, el Diablo las carga.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Quien dice la verdad, cobra odio.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
A la sombra de los buenos, viven los malos.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
La verdadera amistad es inmortal.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.