Le di la mano y me mordió los dedos.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Más vale odiado que olvidado.
Mientras haya municiones, no se entregan posiciones.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
No dejar títere con cabeza.
No estreches la mano del hombre villano.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
No hay nada peor que un maricon resentido.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
No se debe ir por carne a casa del lobo.
No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
No te fíes del enemigo que duerme.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Por un gato que maté, me llamaron matagatos.
Puerco que no grita cuchillo con el.
¿Que harias tú ante un posible ataque de la URSS?
Que no me busquen porque me encuentran.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Rebuznaron en balde, el uno y el otro alcalde.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Se encontró con la horma de su zapato.