Más vale tuerta que muerta.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Niebla en verano, norte en la mano.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Una pena quita a otra pena.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
A quien no le sobra pan, no críe can.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Donde no hay, por demás es el buscar.
La fortuna a los audaces ayuda.
Ni cenamos ni se muere padre.
Lo bello es difícil.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
El santo ausente, vela no tiene.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
A donde va encuentra un problema
El amor nunca hizo ningún cobarde.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Cada uno tiene su alguacil.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
El que come con navaja, come más que trabaja.
Quien mal casa, tarde enviuda.
A misa temprano nunca va el amo.
El que tiene tejado de vidrio no tira piedras al de su vecino.
Ama profunda y apasionadamente.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Si te muerde el escorpión, traigan la pala y el azadón.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.