El que sale a bailar, pierde su lugar.
Bocado comido no guarda amigo.
En claustros de locos, están los más pocos.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Pan de centeno y agua de navazo ensancha las tripas y estrecha el espinazo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Más vale tender la mano que el cuello.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Yantar sin vino, convite canino.
Las horas amargas, son mucho más largas.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
A la mal casada, miradla a la cara.
Cada cosa pía por su compañía.
Están más concentraos que un jugo de china.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
La lengua queda y los ojos listos.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Dios está en todas partes.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
La muerte regalos no prende.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Cabra manca, a otra daña.
Un clave pequeño abre grandes puertas.
Bailar con la más fea.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Toda desgracia es una lección.
Para que quiere cama el que no duerme.
Quien no se arriesga no cruza el río
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Nobleza obliga.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Decir, me pesó; callar, no.
El interés es más fuerte que el amor.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.