En cada casa, un solo amo.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Dar de comer al diablo.
Paciencia y barajar.
Ser un mordedor de pilares
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
Pensando en pajarito preña'o
Todo gran amor no es posible sin pena.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Al desganado, darle ajos.
El vicio, saca la casa de quicio.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
La envidia acorta la vida.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Mano de santo cura como por encanto.
Al buen día, métele en casa.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Las acciones revelan las pasiones
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Colgar los guayos.
Está como padre, que le llevan la hija.
Quien no tiene otro querer, se acuesta con su mujer.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Madurar viche.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
El que algo quiere, algo le cuesta.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.