Caballo que alcanza, pasar querría.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Haciendo de sobrino quematela al fuego y llevatela al rio.
Le dieron gato por liebre.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Por enero florece el romero.
Bien convida, quien prestó bebe.
Comprar al pobre, vender al rico.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
La alegría en el alma sana se cría.
El ídolo adulado pronto ennegrece
A caballo que se empaca, dale estaca.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Una palabra deja caer una casa.
Hacer de toda hierba un fardo.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Peor es la moza de casar que de criar.
Come y bebe, que la vida es breve.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Ni guinda chupada, ni moza besada.