El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Decir bien y obrar mejor.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Pa' todo hay fetiche.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El que con locura nace, con ella yace.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Amistad de juerga no dura nada.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Soñar no cuesta nada.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Una maravilla, con otra se olvida.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Antes de que acabes, no te alabes.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Más fácil es ganar que conservar.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Alegría, belleza cría.
Habla directamente al corazón.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
A la cama no te irás sin saber algo más.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado