Ni buen consejo de moza, ni buena camisa de estopa.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
A la moza que mal lava, siete veces la hierve el agua.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Nadie se ha pelado por pedir.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Bien juega quien mira.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Eso es regar fuera del tiesto.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Llegó el momento de la verdad.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Las cosas en caliente pegan.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Te están dando Atol con el dedo.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Eso pasa en las mejores familias.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Chupar de la teta.
Las dilaciones son peligrosas.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Un amigo vale cien parientes
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Brasa trae en su seno, la que cría hijo ajeno.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Mejor solo que mal acompañao.