Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El loco, por la pena es cuerdo.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Más vale algo que nada.
De suerte contentos, uno de cientos.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Esta es la gota que derramo el vaso.
A Dios, lo mejor.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Hay que poner tierra de por medio.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Agua de llena, noche de angulas.
De puta a puta, taconazo.
No acose, que la están peinando.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
Amor con amor se paga.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Una manzana roja invita piedras.
A gran pecado, gran misericordia.
¡A darle que es mole de olla!
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
Cebada granada, a ocho días segada.
La mala fe, no pare hembra.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.