Junta de cuatro, junta del diablo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Dale con que va a llover.
Pasar amargura por ganar hermosura.
No hay cosa que no tenga su contra.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Educación y pesetas, educación completa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Que chulo tu chucho colocho
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Averiguelo, Vargas.
Se las sabe por libro
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
Amistades conserva la pared medianera.
Buen moro, o mierda u oro.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Como buscar una aguja en un pajar.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Mejor precavido, que arrepentido.
No persigas la sombra y pierdas el bulto.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
No tropieza quien no anda.
Desbarata hasta un balín.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
En materia de dinero, no hay compañero.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Cada cual en su corral.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.