A otra puerta, que ésta no se abre.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
La cabra siempre tira al monte.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
A caballo no hay ningún cuerdo.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Cambiar de opinión es de sabios.
Claridad, y no en el caldo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
De necios es huir de consejos.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
La verdad siempre sale a flote.
Dios aprieta pero no ahoga.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El siguiente vicio es la mentira, si el primero son las deudas.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Casa cerrada, casa arruinada.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.