En ningún apostolado falta un judas.
Amigo reconciliado, doble enemigo
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Cada ollero alaba su puchero.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Da y ten, y harás bien.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Mejor solo que mal acompañao.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
La bondad, quien la tiene la da.
El diablo está en los detalles.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Favor publicado, favor deshonrado.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Refranes y consejos todos son buenos.
El que guarda, halla.
Esperanza que consuela, que no muera.
En casa del herrero, asador de madero.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
El mundo es de los audaces.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
El tiempo es el mejor consejero
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.