Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Nuestro gozo en un pozo.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Toda religión debe ser tolerada porque todo hombre debe llegar al cielo por su propio camino
Una en el papo y otra en el saco.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Tras el vicio viene el lamento.
Ama el sol, el que tiene sombra
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
La ruana no es para el primer aguacero
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
De esa manera, mi abuela.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Acúsole porque pisó el sol.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Algún día, ahorcan blancos.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
De todas maneras, aguaderas.
Es tiempo de vacas flacas
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Antes que el deber está el beber.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Gato gordo, honra su casa.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Lo que no ocurre en un año, ocurre en un rato.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.