Necio que calla por sabio que pasa.
La suavidad domina más que la ira.
A donde va encuentra un problema
El tropezón enseña a sacar el pie.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
Boca de miel y manos de hiel.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
La morena, de azul llena.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Hijo solo, hijo bobo.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
O errar o quitar el banco.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Manos duchas comen truchas.
La contemplación del vicio es vicio.
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Este es carne de cañón.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
En la unión está la fuerza.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Con afán ganarás pan.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Casa de esquina, para mi vecina.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Al que le venga el guante que se lo calce.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
Zapatero a tus zapatos.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Quien muere, ni cobra, ni paga, ni debe.
Al buen corazón la fortuna le favorece.