La necesidad hace parir hijos machos.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Llenar el tarro.
Nadie se muere dos veces.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
La alegría es don de Dios y bondad del corazón.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Dar y tejer es buen saber.
Caldera observada no hierve jamás.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Cazador, mentidor.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
El interés mata la amistad
Octubre, las mejores frutas pudre.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Ni para carga ni para silla.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Cosa que mal no puede hacer, no puede hacer bien.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Bien ora quien bien obra.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
El que muda de amo, muda de hado.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Hasta las rosas más finas, también tienen sus espinas.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.