Mal largo, muerte al cabo.
Dádiva forzada no merece gracias.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Si se rasca, es porque le pica.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Mal de locura, solo la muerte cura.
De mala vid, mal sarmiento.
Según el sapo es la pedrada.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Cosa muy querida, presto perdida.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Saber dónde aprieta el zapato.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
A gran calva, gran pedrada.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Si el muerto volviera a vivir, de pena se volvería a morir.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Todo va a parar al dedo malo.
Más duro que rulo de estatua.
Hablar con bestias es para molestias.
Bolsa llena, quita las penas.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
El mal que no es durable, es tolerable.
Quien guarda valores, padece temores.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Contra gustos, no hay disgustos.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Sin sal, todo sabe mal.
El que canta, sus males espanta.
Más vale oler a asno que a muerto.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Más da el duro que el desnudo.
Más vale pan duro que ninguno.
Todo gran amor no es posible sin pena.