Dios habla una lengua extranjera.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Cuando Dios dio púas al erizo, bien supo lo que hizo.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Encontré hoy, comeré hoy. Mañana? Bien... Dios es grande.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Rogar a Dios por los santos, más no.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Aquí paz y en el cielo gloria.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Nunca llueve hasta que Dios no quiere.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Arma de Dios es Cristo.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
La victoria viene de Dios, pero la batalla la debe librar el soldado
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Si Dios no te ha dado gloria, confórmate con la fama.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Quien sabe, sabe.
No le pido a Dios que me dé, sino que me ponga donde hay.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Cuando el villano está en el mulo, no conoce a Dios ni al mundo.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2