Más vale muchos pocos que pocos muchos.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
El que presta no mejora.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
La ventura es paño que poco dura.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
A quien dan, no escoge.
Cosa rara, cosa cara.
La suerte es de quien la tiene.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
El que trabaja, no come paja
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Comida que escasea, bien se saborea.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
De buena casa, buena brasa.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Mala olla y buen testamento.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
El interés tiene pies y yo también.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Dos no riñen si uno no quiere.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Come, que de lo yuyo comes.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
El que no trabaja no come.