Oveja que mucho bala, poco mama.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Llenarle la cuenca a alguien.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Carnero, comer de caballero.
De tal palo tal astilla.
Írsele a uno el santo al cielo.
No hay alguno tan pobre que la muerte no le sobre.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Casa de mantener, castillo de defender.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
Mano lavada, salud bien guardada.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Tarde piaste pajarito.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Carne de cochino, pide vino.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Llave puesta, puerta abierta.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
El que canea, no calvea.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
El borracho vendería los pantalones por beber.
El que manda, manda.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Lo quiere como la mula a la carreta.