Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Lo poco es poco, pero nada es menos.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Nadie regala nada a humo de pajas.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
A caballo brioso toca: o frenarlo o se desboca.
Lentejas, comida de viejas.
Peso y medida, alma perdida.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
la ropa son alas.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Cazador, mentidor.
Lo dicho, dicho está.
Con putas y bretones pocas razones.
Refranes y consejos todos son buenos.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Lo mismo cuesta llegar a cordero que a carnero.
De buena semilla, buena cosecha.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
No hay peor pagador que el que no niega la deuda.
Agrada, quien manda.
El que del campo viene, cenar quiere.
Los burros prefieren la paja al oro.
Hacer un viaje y dos mandados.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Hablar más que lora mojada.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Unos tanto y otros tan poco.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Quien bien quiere, bien obedece.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
A palabras necias, bofetones.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Despacio, que llevo prisa.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Más enredado que un kilo de estopa.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.