Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Quien da el consejo, da el tostón.
La esperanza es el pan de los pobres.
Lo que siembras cosechas.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Nadie da palos de balde.
Ese huevito quiere sal
A gran chatera, gran pechera.
El hombre pone y la mujer dispone.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Tan rápido como un chisme.
Dame pan y dime tonto.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Las cosas lo que parecen.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Al lavar de los cestos haremos la cuenta.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Casa hecha y mujer por hacer.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Quien hace un cesto hace ciento, si le dan mimbres y tiempo.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Libro prestado, perdido o estropeado.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
El deber y no pagar es tan antiguo como el mear.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
En casa pobre, pocos cuentos.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Es más puntual que un ingles.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Viendo al payaso, soltando la risa.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
El que poco pide, poco merece.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Hacer buenas (o malas) migas.
Gastar poco y comer bien, no puede ser.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.