Para buena vida, orden y medida.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
Hasta el rabo, todo es toro.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Bueno es caer para más valer.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
Cada cual se cuelga lo que mata.
El que apurado vive, apurado muere.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Palo dado ni Dios lo quita.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
La buena cena, temprano suena.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Quien sube como palma baja como coco.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Quien sabe, sabe.
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
El que ríe el último, ríe mejor.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Artero, artero, más non buen caballero.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
A mala suerte, envidia fuerte.