Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Primero son los presentes que los ausentes.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Otros vendrán, que bueno me harán.
El dedo malo, se corta y se vota.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Cosa muy querida, presto perdida.
En casa llena presto se guisa la cena.
Hacer ruido, para sacar partido.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Si quieres criarte gordillo y sano, la ropa de invierno úsala en verano.
En cada tiempo, su tiento.
Frio, frio, como el agua del rio.
Jugar a dos barajas.
De petaca ajena, la mano se llena.
Por San Andrés, todo el tiempo noche es.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
A la larga, todo se arregla.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Por Santa Lucía, vuelve el aceite a la oliva.
Las cosas de palacio van despacio.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Cuando el arco iris se ve, o ha llovido o va a llover.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
La morena, de azul llena.
Todos los santos tienen octava.
El que se casa, quiere casa.
Carrera de caballo y parada de borrico.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Bueno está lo bueno.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
A misa, no se va con prisa.
Labrador, ara y ora y espera tranquilo la última hora.
Lo que no fue tu año no fue tu daño.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.