Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La diplomacia consigue más triunfos que los cañones.
Más vale que sobre que no que falte.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
En hacer bien nunca se pierde.
La alegría intensa es cosa seria
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A la que te criaste, te quedaste.
Ingratos hacen recatados.
Honra merece el que a los suyos se parece.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
El vino y la verdad, sin aguar.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Pan a hartura y vino a mesura.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Cual es el rey, tal es la grey.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
No busques a la vez fortuna y mujer.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Son más los días que las alegrías.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
No ensucies donde comes.
Bailarines en cojos paran.
Ni miento ni me arrepiento.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Piedra que rueda, no crea moho.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Acójome a Dios que vale más que vos.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.