Tetas de mujer, tienen mucho poder.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Hablar por referencias es casi mentir.
Como la espada, así la vaina.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Sayo grande, tapa mucho.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Ocasión perdida, para siempre ida.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
Moda y fortuna presto se mudan.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Hacer mangas y capirotes.
Lo que no se empieza no se acaba.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Elige tu compañía antes de sentarte.
Lo que ésta ordenado en el cielo, forzoso ha de ser en el suelo.
Lo poco, nunca dio mucho.
No todo lo que pendula cae
Amistades conserva la pared medianera.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
De boca para fuera.
Muerte no venga que achaques no tenga.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Desbarata hasta un balín.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
La única riqueza no es la posesión sino el uso.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
La virtud loada, crece.
Los amantes que se pelean, se adoran
Rectificar es de sabios.
Buitres y milanos, primos hermanos.
No de plata sino de barro.
Casa convidada, pobre y denostada.
Con buena escoba, bien se barre.
Ganar, poco vale sin guardar.