Bella por fuera, triste por dentro
Cuando hay voluntad, se abre un camino.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
A quien mucho tiene, más le viene.
El buen vino resucita al peregrino.
Mi secreto, en mi pecho.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Dios no espera año para castigar.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Por lo demás, paciencia y barajar.
El empezar es el comienzo del acabar.
Faena acabada, faena pagada.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Amar a todos, confiar en nadie.
El casado casa quiere.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Junto el dinero bueno con lo malo, todo ello se lo lleva el diablo.
El diablo está en los detalles.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Año de hongos, año de nieve.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
El mejor disfraz, el tiempo te lo dará.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
A ave de paso, cañazo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
A días claros, oscuros nublados.
A "ayer" lo conocí, pero a "mañana" nunca lo vi.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Ron, ron; tras la capa te andan.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.