Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
El que la deba, que la pague.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
Amor de amos, agua en cestos.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A la vejez aladares de pez.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
El abad canta donde yanta.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Tu principal heredero, tú mismo debes serlo.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El amor empieza con los ojos y termina con la costumbre
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Con la muerte todo se acaba.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Boca ancha, corazón estrecho.
Una palabra deja caer una casa.
En diciembre día templado, es que viene solapado.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Ojo al parche.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.