Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
El caracol donde nace, pace.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
La vida es así, y el día es hoy.
Al desdén con el desdén.
Palo dado ni Dios lo quita.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
A donde fueres haz lo que vieres.
Ve tu camino para no tropezar.
Amor de corneta, de diana a retreta.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Hacer de tripas corazón.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Gran mal padece quien amores atiende.
Voz del pueblo, voz del cielo.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
En carrera larga hay desquite.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Donde hay orden, hay bendición.
Para ir al cielo primero hay que morir.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Santo que mea, maldito sea.
Ocasión llegada presto agárrala.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Llegar y pegar es mucho acertar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Hacerte amigo del juez
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Antes es la obligación que la devoción.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Costumbre mala, desterrarla.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Adonde no te llaman, no vayas.