Mal se cuece olla que no se remece.
pajero como tenedor de oveja.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Madre ardida hace la hija tollida.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
No hay provecho propio sin daño para otro.
No hagas mal y no habrás miedo.
La conciencia vale por cien testigos.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Para uno que madruga otro que no duerme.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Vino y mujer, te ponen al revés.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
En el camino se enderezan las cargas.
Árbol que no arraiga no crece.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Aunque la dulzura halaga, la mucha miel empalaga.
Muchos Trueno y nada de auga.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Después de estirar la pata, de nada sirve la plata.
Al que da y quita le sale una jorobita.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Niño malo no castigado, hácese más osado.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Peor que pulga en la oreja
Que dulce queda la mano al que da.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
Asno de dos, válgale Dios.
A largos días, largos trabajos.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Cosa muy querida, presto perdida.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.