Asno con hambre, cardos come.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
En materia de dinero, no hay compañero.
Fruto vedado el más deseado.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
De esas pulgas, no brincan en mi petate.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
A caballo nuevo jinete viejo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Muerte y venta deshace renta.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Clavija del mismo madero no la quiero.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
Aquí hay gato encerrado.
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
Quien quita lo que da, al infierno va.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
La jodienda no tiene enmienda.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Al rico, los amigos le son enemigos.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
El casado casa quiere.
Nadie puede atar las lenguas a las gentes.