Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Te casaste, te frego.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
El que no cae no se levanta.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Los duelos con pan son menos.
Date buena vida, temerás más la caída.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
De tal palo tal astilla.
Hambre larga, no repara en salsas.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Niño mimado, niño mal educado.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Eso es meterse en camisa de once varas.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Bien o mal, casado nos han.
Ir de capa caída.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
El jorobado no ve su joroba
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.