De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
Ir por los extremos no es de discretos.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
De Jaén, o fuleros o malajes.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
De mozo rezongador nunca buena labor.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
Comida hecha, amistad deshecha.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Un real de deuda, otro acarrea.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Buenas cartas a veces pierden.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Del que jura, teme la impostura.
Los que temen una caída están medio vencidos.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
A los tontos no les dura el dinero.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.