La verdad no peca pero incomoda.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Las desgracias no vienen solas.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
Obra con amores y no con buenas razones.
Burlas suaves traen burlas graves.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Variante: Ser desagradecido es ser mal nacido.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Abriles y condes, los más traidores.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Al médico, confesor y letrado, no le hayas engañado.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
La experiencia no se fía de la apariencia.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Ignorante malo, mucho daño hace.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Amor comprado, dale por vendido.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Alegría amagada, candela apagada.
Amores añejos acaban con los pellejos.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
A chico caudal, mala ganancia.
La confianza da asco
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Dádivas quebrantan peñas.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.