Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Fraile convidado echa el paso largo.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
El cebo es el que engaña, que no el pescador ni la caña.
Mejor solo que mal acompañao.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Esas perlas, perdónalas, por tener que engarzarlas.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
La mala fe, no pare hembra.
A palabras necias, bofetones.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Calumnia, que algo queda.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Mujeres y avellana, muchas salen vanas.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Secreto entre reunión es de mala educación.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Buscarle la quinta pata al gato.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
El cebo es el que engaña, no la caña.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
La mala paga , aunque sea en paja.
Quien destaja no baraja.
Palabras sin obras, barato se venden.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Castillo apercibido no es sorprendido.