A quien mucho miente, le huye la gente.
Abrojos, abren ojos.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Fingir no es mentir.
Diez años la seguía y ella no lo sabía.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
A buen servicio, mal galardón.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
¿Mirón y errarla?.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
A causa perdida, mucha palabrería.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Echar confites a un cochino, es desatino.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Cortesías engendran cortesías.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Oir a todos, creer a pocos.
Quien no anda despierto, lo toman por muerto.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
A mala suerte, envidia fuerte.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.