Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
A fullero viejo, flores nuevas.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Mal se saca agua de la piedra.
El corazón no habla, pero adivina.
A tres azadonadas, sacar agua.
El que no arriesga, no pasa el río.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
No me quieras dar gato por liebre.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Colgar los guayos.
La llaga sana, la mala fama mata.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Donde no hay celos no hay amor.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
El amor es ciego, pero ve a distancia
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Putas y frailes andan a pares.
Obra de portal, dura poco y parece mal.