En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Dios castiga sin palo ni piedra
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
No hay camino sin tropiezo.
El que adelante no mira, atrás se queda.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Buscar los tres pies al gato.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
No es quejido, sino que jode.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Año de brevas, nunca lo veas.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Errar es humano.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
Todos los extremos son malos.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Reino dividido, reino perdido.
A perro viejo no cuz cuz.
La mayor ventura, menos dura.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Como el culebrón de majano, que tira la piedra y esconde la mano.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Haz bien y no mires a quien.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.